
Sé que nada vuelve atrás, cada cosa que hacemos deja huellas que pueden trascender una vida, o se borra como se borra las huellas en la arena, cada día me convenzo que debo vivir cada día de mi vida con amor, en todo lo que haga, en lo trivial y en lo importante, en lo cotidiano y en lo constante,
y voy descubriendo sorprendida cada día algunas canas nuevas, que me dejan preocupada, pero no por que envejezco si no por que me apura el tiempo, para cumplir aquellas metas que en la vida uno se marca, no sé si llegaré, pero cada ves me convenzo que nada es para siempre, y que mañana depende de hoy. Hoy no tengo seguridad de nada, mi pte tiene vetas de amarguras y de dudas que me descolocan, y me ponen en alerta y huida, ya no miro mucho lo que me era importante que aunque lo siguen siendo, me sorprendo indiferente, y... me apremia el tiempo, y no soy de nadie, y creo que no lo fui nunca, aunque de algún modo lo quise ser.
Me armaré de fuerzas para comenzar de nuevo, miraré de frente mi horizonte con la cara al sol y llenaré el jarrón vació de mi alma, con hermosas flores.
No será fácil lo sé, pero buscaré las huellas de un camino que dejé, espero que el tiempo se apiade, y me dé una chance para armar ese castillo soñado que dejé en la casa de mis sueños y que un día resigné.
Huellas no se borren ... si no me perderé.
No hay comentarios:
Publicar un comentario