
Creo que mentimos, por que no somos capaces de enfrentar la verdad, por que tenemos miedo de lastimar o de salir perdiendo, o dizque evitar peleas., pero en el fondo, puede ser egoísmo de nuestra parte, ya que es el otro el que queda en desventaja y sin alternativas de elegir frente a lo que sucede realmente o se oculta. En este tiempo actual, me sucede que soporto menos las mentiras, me llenan de gran bronca., me provoca gran tristeza, y ...aunque sé que no esta en mi, cambiar esas actitudes ajenas, pues escapa de mis posibilidades, sé que tengo la voluntad de elegir en si lo tomo o lo dejo, frente a una realidad descubierta, si lo tomo, es un gran trabajo, entre olvidarlo y tal vez perdonarlo, si lo dejo, entonces puede ser que me encuentre frente a la proximidad de cosas nuevas por descubrir y que la vida me tenga preparada. La comodidad y la certeza nos juegan en contra pues, creemos nunca ser descubiertos. He mentido, alguna vez y me fue muy mal, pero eso fue en un tiempo lejano, que hoy prefiero olvidar., me avergüenzo de aquello que por cobardía, no afronté. Pero miro mi presente y me gusta, creo que intento, ser lo mejor persona posible, y trato de poner en el otro la posibilidad de elegir. No soy quien para juzgar a nadie, no he sido una santa, pero siempre en la vida por la que transitamos, vamos tomando enseñanzas que nos reafirma como personas honestas frente al otro, ante nuestra valía y nuestros sentimientos. Sería el mundo un poco más sano, si vamos de la mano de la verdad.
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